El Trinidad: «No hay tiempo para la nostalgia»

Hablamos con El Trinidiad, una de las sensaciones más estimulantes de final de año, que ha mostrado ya su directo enérgico por escenarios como FIB, Valle Eléctrico o Trvmp, donde recientemente teloneaba a Nadia Rose.

Tratamos de conocer más sobre ese discurso esteticista, el narcisismo del personaje que articula y sus próximos movimientos musicales, acercándonos así a una de las figuras que será clave este 2018.

Nos gusta especialmente tu propuesta más allá de lo estrictamente musical; nos mola el concepto del personaje y cómo aparece. Un chaval que viene con una propuesta que te permite intuir qué se está cociendo a su alrededor pero que a la vez tiene un sonido muy particular, muy reconocible y con gran potencial a nivel global.

Sí, yo empiezo a ver que ya todo el mundo quiere ser parte de alguna forma del mundo del trap, de la música urbana, y este año creo que fue la primera vez que se lanzan a hacer un festival así, de este tipo de música. Hablo de los de Tag Music Festival en el Palacio de los Deportes y la verdad es que estaba bastante lleno, por lo que parece que esto va a más claramente.

Estas hablando en términos de “oportunidad de mercado” y en ese sentido nos gustaría saber cuánto ayuda a tener esta visión más práctica de la música el haber tenido una experiencia musical más discreta a nivel mediático antes de esta etapa.

Ha ayudado más bien yo creo a tener perspectiva sobre lo que yo puedo o quiero hacer y un poco valorar. No tiene nada que ver la escena en la que yo me podía mover antes a la que me muevo y me voy a mover ahora. Ni la gente ni el público. Lo que yo hacía antes, el público, la media de edad estaba en treinta para arriba. Pero tú quieres que tu público se vaya rejuveneciendo. Ahora, lo que ves es todo niños, chavales. Yo tengo un hermano de 14 años y están él y todos sus amigos con todo esto.

No sé, me da perspectiva, ¿puedo saber más del tema? No lo sé. A mí me gusta lanzarme a distintos ámbitos. Ahora estoy sacando trap pero tengo 45 temas que he hecho en este último año para cambiar… y sé donde lo quiero llevar, que no va a ser trap. Pero bueno, sí que he utilizado el trap como una iniciación en esto nueva que quiero hacer.

En realidad, hablas de trap pero no nos suena para nada a trap. Nos recuerda de hecho a rollos como Aqua, un rollo sintético, látex, colorido. Evidentemente el sonido está influenciado por el hip hop contemporáneo, y de ahí por supuesto “suena trap”.

Creo que sé lo que dices de Aqua, es más bien el uso de ciertos instrumentos. Yo lo llamo trap por el ritmo. Me ha gustado también el rollo de usar elementos de trance o de música discotequera y llevarlo al mundo de trap. Es algo que no he visto.

Has empezado antes haciendo conciertos que en YouTube y eso es la evidencia de un salto cualitativo de tu propuesta respecto a otras. Tiene mucho que ver con ese rollo discotequero que dices y ese trance de los 90, el progressive y todos esos sonidos electrónicos más bakalas.

Yo hice un disco de ocho temas hace como un año de lo que para mi era lo más guapo. Intenté hacer la locura más guapa que se me ocurria mezclando electrónica contemporánea de ahora con voces y elementos más de música urbana, trap, dancehall, etc.

¿Es lo de Foehn Records?

Esto nadie lo ha escuchado. Yo lo tengo ahí que me parecía lo mejor que había hecho y sinceramente sentí que si lo sacaba en España tal cual como está ahora, no se iba a apreciar, no se iba a tomar como quiero que se tome. Entonces empecé a hacer más idea de singles, y ahí es cuando hice algunos más y empecé a delimitar hacia dónde quería llevarlo todo. Entonces ha sido un poco un proceso reverso. Lo que estoy sacando ahora no es lo primero que hice; es como lo último de ahora y estoy un poco… tengo como la herramienta para decidir dónde quiero llevarlo. Igual lo saco todo o no, pero puedo ir un poco controlando el futuro, por así decirlo.

Y luego el tema de los directos… ese disco se pasó por los promotores del colectivo Suave y le llegó al FIB y me quisieron ahí. Todo el tema de Slayer… nadie sabía que iba a tocar nada de esto.

¿Y en el FIB qué sonó?

Fue una mezcla porque hasta entonces tenía como ese disco más seis-siete temas y luego no he parado y ya tengo casi… 3 discos seguro, un poco de distinto rollo que irá en progresión.

¿Cuándo y cómo descubres tú que puedes funcionar en este tipo de sonido? ¿En qué momento tú te pruebas en una instrumental así y descubres que puedes sonar como lo vienes haciendo?

No sé, la verdad. Me apetece hacer algo y me pongo. Con lo que venía haciendo siempre lo empecé a llevar más hacia la electrónica, un poco más a música contemporánea, hasta que ya hubo un parón y empecé todo lo nuevo.

Entonces no ha sido como: “estoy haciendo pop rock y de repente hago trap”. Siempre he estado intentado integrar elementos nuevos, dinámicos y modernos aunque a lo mejor haya hecho otra cosa. Esto yo no lo veo como un cambio tan drástico, aunque desde fuera no es lo que parece. Pero he ido trabajando hacia distintos sonidos y al final he decidido sacar Slayer el primero, pero no ha sido lo primero que he hecho.

¿Haces tú las produs y toda la parte de master? ¿Te grabas ahí en casa?

Sí, hago todo en la misma habitación. Sí, master y todo. El fruity, el ratón y el teclado. No toco ningún instrumento ni nada.

Te hablo de lo mío, de lo que yo vivo. Me gusta bailar, pasarlo bien; me gusta hacer el amor, me gusta la fiesta y ser honesto con cómo soy. No me sale ser más duro de lo que puedo ser, no va conmigo.

Vamos con la parte que más nos llama la atención: esa especie de cosificación de tu propio cuerpo como parte del producto ofrecido. Vemos una puesta en escena de cuerpo entero, con primeros planos que no son habituales en artistas masculinos. Nos parece una fórmula por explotar que un chaval opte por sacarle partido a su cuerpo como parte del producto, funcionando como una actualización del concepto de latin lover. ¿Eres consciente? ¿Lo percibes tú así?

Claro que soy consciente. Cuando empecé a hacer la transición a todo esto quise tener mucho mas presente el producto. Antes para mí era “que hablase sólo la música”, pero empecé a tener más en cuenta hasta dónde podía llegar y dónde me gustaría llevarlo y todo el tema de la estética y tal, yo tengo mis influencias y quiero que se me asocie con ciertos colores y texturas. Yo no soy alguien de la calle, no te voy a hablar de drgoas, armas ni de locuras. Te hablo de lo mío, de lo que yo vivo y tal: me gusta bailar, pasarlo bien, me gusta hacer el amor, me gusta la fiesta y ser honesto con como soy. No me sale ser más duro de lo que puedo ser o de lo que quiero, no va conmigo.

A los de la calle suponemos que también les gustará hacer el amor, y tratarlo cómo lo tratas es lo que te da esa originalidad.

Es más bien cómo lo quieres proyectar. Tener ese ánimo de calle, que no digo que no sea verdad, unos sí otros no, puede funcionar para algunos. Yo sólo estoy intentando proyectar mi honestidad con lo que soy dentro de un paquete, de una estética y de cierto rollo.

Siguiendo en este plano más superficial, centrado en ti. Nunca se te ve fumando, siempre se te ve corriendo, se te ve con ropa de sport, en un patín de pedales, en movimiento. ¿Eres deportista?

Jugaba al fútbol pero tuve un accidente que casi la palmo… y desde entonces sólo el gym. Soy un trozo de chatarra, pero sí, me gusta el deporte. Jugaba en Málaga… todo el mundo rapeaba en la calle pero no me gustaba el rap español y hacia la movida en mi casa. Era un equipo local pero cuando iba a jugar a nacional…

No voy a ponerme a fumar en un vídeo porque se me empaqueta con otra gente de trap. No fumo, apenas bebo, no sé, voy a enseñar lo que hago. Fumar no me parece algo fuera de lo normal como para tener que sacarlo en un vídeo.

A nivel artístico eso es lo que te convierte en un perfil tan particular. En muy poco tiempo has conseguido marcar un personaje muy claro que es El Trinidad y que se comporta así.

Quien quiera fumarse una rueda en su vídeo que lo haga. Y hablando de las barquitos de pedales, me iba a un viaje a Budapest y dije: vamos a aprovechar y hacemos un vídeo y encontré un pueblo donde había un manicomio abandonado de la segunda guerra mundial y en ese pueblo había como la parte trasera de una nave donde se alquilaban estas barcas de pedales, pero no había ningun lago cercano. Era muy raro (risas).

Si sigues repitiendo fórmulas pierdes perspectiva y acabas convirtiéndote en un truco; acabas siendo un meme repetido que no va a crecer.

¿Cuánto ayuda a superar todos esos clichés estéticos y mostrarse honesto con las cosas normales que te gusta hacer el tener una cierta edad? Y a la vez hacerlo sobre una musica cargada de clichés. Estás haciendo música vinculada, por lo general, a gente más jovencita y la estás convirtiendo en un producto nuevo, incorporando dejes y convirtiéndolo en un producto nuevo.

¿Cuánto importa la edad? No sé, supongo que habrá gente que se está preocupando mucho por cómo se les percibe, por miedo a que se le pueda no asociar con lo que quieren y machacan. Yo creo que es más conciencia de lo que quieres hacer, pero no creo que sea mejor ni peor.

Igual si no eres tan consciente de lo que haces, lo que te sale es pura energía y puro ímpetu, y luego igual si sigues repitiendo lo que vienes haciendo pierdes perspectiva y acabas convirtiéndote en un truco. Acabas siendo un meme repetido que no va a crecer.

Yo trato de ser consciente en eso. No consigo hacer… no podría hacer un disco de diez temas que todos lleven el mismo rollo porque veo mucha gente que encuentra su sonido dentro de un tema y luego quiere que todo suene así. No sé si por miedo o por falta de versatilidad. Yo me veo como un artista que está cogiendo elementos que ya sé dónde voy a llevar. Por eso me hace gracia esta fase en la que estoy solando temas y sé lo que estoy proyectando, pero no es a donde va todo.

¿Y qué es lo próximo que va a venir?

Tengo un tema con el vídeo ya hecho y se llama Mía, es con La Favi y estoy super orgulloso de ese tema, suena de puta medre. Ahí se percibe un cambio de rollo que es uno de los objetivos. Encontrar ese punto entre algo experimental y algo comercial. Este tema es un poco eso: hay elementos que te pueden engañar como comercial pero en realidad te estoy clavanado otras cosas que no aceptarías en otro contexto.

La idea es que luego quiero sacar un disco empaquetando esta idea un poco más trap y creo que lo voy a lanzar a un sello. No lo he hablado ni nada pero lo voy a hacer muy rápido.

Con ese six-pack seguro que lo vendes (risas).
Se te ve muy activo con artistas actuales que forman ese ecosistema «Tag Music Fest». Estás actualizado en lo que se está haciendo e imaginamos que tendrás feedback de este círculo. ¿Cómo te han recibido en clase?

Bien, es un poco raro porque el cambio ha sido brutal de… sí que hay gente que esta en todos lados, que va a distintos conciertos, distintos rollos, pero la mayoría suele estar un poco centrado en lo suyo. Es gracioso haber hecho ese cambio: tienes otro público, tienes otra filosofía, otro ambiente se respira.

Por ejemplo en último concierto que hice en Ocho y medio con Nadia Rose. Eso era gracioso porque nadie sabía quien era, igual alguien pero por lo general nadie sobre todo que iba a ver grime. Veo que se esta empezando a traer grime y hay publico para ello pero no yo no hago grime y claro, eso lo notabas en la gente que se preguntaba: quién coño eres tú y que haces aquí que no haces grime? Aun así hubo buen recibimiento y la gente se acaba metiendo bastante a todo el rollo así que contento.

Es que en realidad es un perfil de telonero complicado porque tienes mucha energía.
Yo también lo creo, pero eso ya va por status.

Lo decíamos por el cabeza de cartel, que tiene que salir 100% metido y enérgico.
Ella energía tenía. Justo Nadia Rose …